- Infusión: 1 cucharadita de flores secas por taza de agua caliente. Dejar reposar 10 minutos. Se puede beber (para digestión o inflamaciones) o aplicar en la piel con algodón.
- Aceite macerado: Ideal para masajes, cicatrices o piel reseca.
- Ungüento casero: Combinando con cera de abejas y aceites esenciales.
- Compresas: Para heridas, úlceras o picaduras, empapar una gasa en infusión tibia y aplicar.
⚠️ Precauciones
Aunque es una planta muy segura, no se recomienda:
- Durante el embarazo (puede estimular el útero).
- En personas alérgicas a plantas de la familia Asteraceae (como margaritas o crisantemos).
- Si se están tomando medicamentos anticoagulantes (consultar con un profesional).
✨ Conclusión
La caléndula es mucho más que una flor bonita. Es una aliada poderosa para tu salud, fácil de cultivar en casa y útil para muchas afecciones cotidianas. Su uso consciente puede mejorar tu bienestar de forma natural y sin efectos secundarios.