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Precalienta el horno: Ponlo a 180°C (350°F). Prepara una bandeja para hornear con papel manteca o enmantecada.
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Mezcla los ingredientes secos: En un tazón, tamiza la harina, el polvo de hornear y la sal. Reserva.
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Bate la mantequilla y los azúcares: En otro tazón grande, bate la mantequilla con el azúcar blanca y el azúcar moreno hasta que obtengas una mezcla suave y cremosa. Esto puede tardar unos 3-4 minutos.
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Agrega los huevos y la vainilla: Incorpora los huevos, uno a la vez, batiendo bien después de cada adición. Añade la esencia de vainilla.
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Incorpora los ingredientes secos: Poco a poco, agrega la mezcla de harina, batiendo a baja velocidad para evitar que se derrame la harina.
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Añade las chispas de chocolate: Mezcla las chispas de chocolate con una espátula hasta que estén bien distribuidas en la masa.
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Forma las galletas: Con la ayuda de dos cucharas o tus manos, forma pequeñas bolitas de masa y colócalas en la bandeja de horno, dejando espacio entre ellas.
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Hornea: Cocina las galletas en el horno precalentado durante unos 10-12 minutos o hasta que los bordes estén dorados.
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Deja enfriar: Sácalas del horno y déjalas reposar en la bandeja durante unos 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente.
¡Y listo! Ahora tienes unas deliciosas galletas de mantequilla con chispas de chocolate.
¡A disfrutar!