-
Cubrir y mantener caliente: Cubre la cacerola con una tapa o una toalla limpia y coloca el recipiente en un lugar cálido. Puedes usar un horno apagado con la luz encendida, una yogurtera (si tienes una) o envolver la cacerola con una manta o toallas para mantener la temperatura constante. La fermentación debe durar entre 6 y 12 horas dependiendo de cuán espeso o ácido prefieras tu yogur.
- Si te gusta un yogur más suave, deja fermentar entre 6 y 8 horas.
- Para un yogur más ácido y espeso, puedes dejarlo fermentar durante 10-12 horas.
-
Revisar el yogur: Después de las horas de fermentación, revisa el yogur. Si está firme y tiene la textura que te gusta, ya está listo.
Paso 4: Colar el yogur (para hacer yogur griego)
- Colar para hacerlo griego: Si deseas que tu yogur sea más espeso, como el yogur griego, deberás colarlo. Coloca un colador o un paño limpio en un recipiente grande y vierte el yogur en él. Deja que el suero (el líquido) se escurra durante unas horas, dependiendo de cuán espeso lo quieras.
Paso 5: Refrigerar
- Enfriar: Una vez que el yogur tenga la consistencia deseada, trasládalo a un recipiente hermético y refrigéralo. El yogur griego casero estará listo para consumir después de unas horas de enfriamiento.
Consejos adicionales:
- Sabor: Puedes agregar un poco de azúcar, miel o incluso esencia de vainilla al final de la fermentación si te gusta más dulce.
- Conservación: El yogur griego casero se conserva en el refrigerador durante aproximadamente 1 semana.
¡Y ya está! Ahora tienes un delicioso yogur griego casero. Puedes disfrutarlo solo, con frutas, miel, nueces o en lo que más te guste. ¡Buen provecho!