La caléndula (Calendula officinalis), también conocida como “maravilla” o “flor de difunto”, es una de las plantas medicinales más valoradas por sus múltiples propiedades curativas y cosméticas. Su brillante color anaranjado no solo adorna jardines, sino que también encierra un verdadero tesoro terapéutico. A lo largo de la historia, ha sido utilizada por diferentes culturas para tratar afecciones de la piel, heridas, problemas digestivos y mucho más.
A continuación, te contamos por qué esta humilde flor puede convertirse en una gran aliada para tu salud natural.
🌿 Beneficios más destacados de la caléndula
1. Antiinflamatoria natural
Gracias a sus flavonoides y triterpenos, la caléndula tiene un efecto antiinflamatorio ideal para aliviar irritaciones tanto externas como internas.
2. Cuida y regenera la piel
Es uno de los ingredientes más usados en cremas y ungüentos naturales por su capacidad para reparar tejidos, calmar quemaduras, eczemas, picaduras o dermatitis.
3. Favorece la cicatrización
Estimula la producción de colágeno, acelerando la recuperación de heridas y reduciendo el riesgo de infecciones en la piel.
4. Alivia problemas cutáneos
Ideal para pieles sensibles o con acné, psoriasis o sarpullidos. Aplicada en infusión o en forma de compresa, ayuda a reducir rojeces y escozor.
5. Refuerza el sistema inmune
Sus compuestos antioxidantes ayudan a fortalecer las defensas del cuerpo, protegiéndolo contra bacterias, virus y toxinas.
6. Desinfectante natural
Tiene propiedades antimicrobianas que ayudan a limpiar heridas leves y prevenir infecciones superficiales sin efectos agresivos.
🍵 ¿Cómo se usa la caléndula?
La caléndula puede utilizarse de distintas formas: